La mayor concentración de superhéroes se da cita en las salas del Museo ABC (Madrid) con la exposición 'Superhéroes con Ñ. Los dibujantes españoles que triunfan en Estados Unidos', que reúne el trabajo discreto y casi desconocido de 47 autores que, desde España, han conseguido emocionar a todo el planeta.
Georges de
La Tour (Vic-sur-Seille, cerca de Nancy, Lorena, 13 de marzo de 1593-Lunéville,
30 de enero de 1652), fue un pintor francés barroco. Fue un pintor famoso en
vida, aunque cayó en el olvido hasta el siglo XX, cuando su obra fue
redescubierta por varios investigadores.
La exposición del Museo del Prado es magnífica, tanto en contenido como en su presentación.Hay variedad de obras que sin duda hacen un recorrido significante para dar a conocer a éste artista. Tanto la luz como el diseño respetan el ambiente íntimo que Georges de la Tour expresa en sus cuadros nocturnos y hasta en los diurnos.
Puedo decir que me encanta la humanización que hace en la representación de las diversas escenas religiosas y que además representa la gente corriente de su tiempo o "gente vulgar". Su pintura se caracteriza por la utilización del claroscuro con una paleta de colores que se resume en principio a los ocres, pardos y bermellón. Eso no quiere decir que su pintura carece de encanto ya que consigue representar las escenas con maestría y una gran riqueza plástica. Es indiscutible la buena factura de su pintura y es muy recomendable visitarla y tomarse su tiempo para disfrutarla y analizarla.
También se podría aprovechar como recurso pedagógico para hablar sobre el barroco, el claroscuro, cómo se tratan los temas religiosos a lo largo de la historia del arte, etc.
Para para un recorrido rápido de sus etapas y obras recomiendo el esquema que hace El País en el siguiente enlace:
La obra de Ingres (1760- 1867) representa una etapa en la revolución artística de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Es un gran admirador de Rafael y le caracteriza un aparente academicismo. Puede que las distorsiones anatómicas (desencaje de brazos y piernas) que se pueden observar en algunas de sus pinturas pasen como un error de dibujo, pero realmente se trata de un especie de reivindicación que va en contra del academicismo de la época.
La exposición organizada en el Museo del Prado en 2015, con la colaboración del Museo del Louvre, presenta un desarrollo cronológico de la obra de Ingres, pero también atiende también su relación con el retrato. Es un artista que se confronta con una ambición constante por ser reconocido como un pintor de Historia o simplemente como pintor ya que la mayoría lo conocemos por su destreza en el dibujo.
Si todavía hay dudas sobre si es un buen pintor no hay más que mirar atentamente las carnaciones y las capas que se entreven para conseguirlas, el ropaje con sus magníficos detalles,y un largo etc. para darnos cuenta que su pintura es de buena factura.
Ya ni hablamos de los retratos de los cuales el más imponente es de Napoleón.
Es una exposición que merece la pena visitar y estudiar en persona.
Ingres, Napoleón I en el trono imperial (1806), óleo sobre lienzo,
259 x 162 cm,Musée de l'Armée. París
Para conocer más sobre éste gran artista os dejo también el siguientes enlaces:
La exposición, que hace poco cerró sus puertas en el Palacio de Cibeles,en Madrid, recorre los periodos clave de la vida de Kandinsky, desde los primeros años en Alemania, pasando por sus años en Rusia y finalizando con su estancia en Francia, a través de obras fundamentales como Alte Stadt II (1902), Lied (1906), Improvisation III (1909), Im Grau (1919),Gelb-Rot-Blau (1925) y Bleu de ciel (1940).
El recorrido es cronológico, y se desarrolla a lo largo cuatro secciones: Munich, 1896–1914, Rusia, 1914–21, Bauhaus, 1921–33, París, 1933–44.
Personalmente, creo que la exposición fue muy conseguida aunque faltaban obras importantes. Pero hay una explicación evidente: algunas están en el Guggenheim Museum de Nueva York. Las obras presentes en Cibeles provenían de Musée National d´Art Moderne, Centre de Création Industrielle, (Centre Pompidou de París), Francia. Pero aun así conseguí ver trabajos suyos que a veces faltan en los libros de arte lo que me pareció muy gratificante. Lo mejor de la organización de ésta exposición fue la facilitación de audioguías Buena idea, ya que eso permitía analizar y disfrutar de la obra al ritmo del espectador. Podías volver a ver un cuadro y también a oír la explicación o la música que inspiró a éste gran artista. Hice un experimento personal: cuando acabé de ver la exposición, volví a poner la música que ofrecía la audioguía ( perdonadme pero no me acuerdo más que de Beethoven y de los números que pulsaba para oírlas). Después empecé a recorrer por segunda vez la exposición pero al ritmo de la música. En esos momentos viví una gran emoción porque realmente me dí cuenta de que su pintura está en consonancia con la música. Es de agradecer cuando ves que uno de tus artistas favoritos tiene una obra y unos tratados que parten desde los sentimientos y pensamientos más sinceros y que no te defrauda sino que te gana aun más. Otra cuestión que me sorprendió fue la utilización del papel y tempera en muchísimas obras pero con unos recursos postimpresionistas magníficos. Colores vivos sobre cartulina negra que, con pinceladas al estilo puntillista, conformaban con una gran riqueza visual las tradiciones rusas o germánicas. Es un recurso didáctico que se puede llevar al aula sin problemas. También puedo afirmar que su capacidad de abstracción es impresionante ya que con tres lineas puede simular a San Jorge matando al dragón.
Habría muchísimo más que comentar sobre esta exposición pero aburriría, así que podría concluir que no hay nada mejor que ver en persona las obras que te despiertan curiosidad, admiración y, por qué no, la desaprobación. Es una oportunidad de enriquecimiento y hasta de enamoramiento. Para hacer un recorrido virtual de la exposición os dejo el siguiente vídeo facilitado por El País en su página web http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/19/actualidad/1445252568_836623.html